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Dos escenarios gemelos y el mismo amor: el Punk Rock Fest volvió a demostrar que el punk y la patineta son un estilo de vida

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El camino del sur al norte en metro hasta Velódromo se hizo corto por la emoción. En las últimas estaciones ya se veía la mancha negra: playeras de bandas, tenis gastados, todos al mismo destino.

Afuera, parada obligada de antojitos mexicanos de ley para aguantar el día largo. Ahí mismo, cotorreo con banda de otros medios sobre cómo ha cambiado el festival y qué esperábamos de los escenarios. Adentro el dress code era claro: negro total, mohicanos, crestas, botas enormes, piercings. Al principio el lugar engaña, parece chico y dices «¿dónde va a caber tanta gente?», pero es un rectángulo muy bien distribuido.Y algo a destacar de esta 4ta edición: fueron dos escenarios gemelos. Nada de tener que trasladarte de forma vertical de un lado a otro. Era izquierda y derecha, como se empieza a usar en festivales internacionales.

Mientras terminaba una banda en uno, ya arrancaba la otra. No paró la música en ningún momento.

De las 12:00 PM hasta el cierre, no hubo descanso. Los Yeahs fueron los encargados de abrir a las 12:00 con pop punk directo. Le siguió Seguimos Perdiendo en el escenario B a puro himno de antaño que todos coreamos, de esos que no pasan de moda.La energía femenina al frente no se quedó atrás. Dr. Pink con una guitarrista que suena durísimo, Mariana Priego de Ellie Noise y Jessie Bulbo haciendo retumbar el escenario con clásicos como «Maldito», el cover de «Muñequita Sintética» y «Sexo Sin Amor», con bailarines alocados en escenario y público. Pura energía, en su mayoría morras coreando todo.

El momento Skateplaces fue con Big Spin y Gula. Big Spin, desde el nombre ya te dice que te subas a la tabla, riffs que te hacen querer ponerte los audífonos y surfear el asfalto. Gula, skate punk de ley con mención directa a la banda que patina. Se notaba en el público: pantalones anchos, gorritas, Vans gastados. Gente que entiende que esto no es una moda, es un estilo de vida.

Gente que tal vez ya no patina diario, pero sigue vigente. Cada letra te hace sentir esa libertad que solo el punk te da.

Camiches llegó cambiando de género pero sin salirse de lo alternativo, que es el objetivo del festival, con toda su ideología Straight Edge: no necesitas ninguna sustancia que altere la realidad para ser mejor persona. Un chingadazo a la tarola que conecta muchísimo en vivo.

Y para la recta final, Delux se reivindicó después del Vans Warped Tour, donde no les fue tan chido por el escenario y las complicaciones. Aquí el público que los esperaba armó un coro de inicio a fin.

Nostalgia pura de prepa y de patineta, con ese cover de «Más de lo que te imaginas» de The Sacados convertido en himno punk.

Y el cierre: H2O. A pesar de que se había mencionado una posible cancelación por situaciones familiares, sí llegaron. Y como dice la banda, es garantía verlos después de tanto tiempo sin venir a México. Fue el desmadre más grande del día: gente brincando la valla hacia el frente, subiéndose sobre otras personas, seguridad sin saber qué hacer, vallas cayéndose. Sin duda el slam más grande de todo el festival. Mucha energía, patadas y gritos de inicio a fin. Terminó un poco temprano y la banda se quedó con ganas de más.Entre banda y banda también había mucho que explorar. Actividades de colaboradores como School Candy y Music Save Lives, el bazar de bandas, venta oficial de merch de Bixby, Illinois, Gula, Doctor Pink. Stands chidos para armarte algo, comida, nachos, snacks de adolescente y tragos coquetos. Apoyar directo a las bandas.[FOTO 4]Fue un festival cansado, sí, pero en ningún momento la gente se aburrió. Nadie dejó de cantar, de gritar o de brincar. Más serios o más alocados, nadie bajó el ánimo. Mucha banda traía la resaca del Vans Warped Tour, otros ya recuperados de esa cruda le cayeron al Punk Rock Fest. Y no hay que olvidar que el punk rock en su mayor parte va de la mano con la patineta. Desde videopartes, desde sentires, desde el amor a seguir aquí. Se convierte en una forma de vivir y tal vez en una etapa para muy pocos. Para los que seguimos aquí, es un estilo de vida.Es muy importante que se sigan logrando estos acontecimientos y que las nuevas generaciones sigan haciendo de las suyas para que no se muera la escena. No hay que dejar morir la escena y hay que apoyar.

Gracias CMBA, por una ocasión más del festival.

Fotos: Alexo Estrada Luce / Qarla Martinez

@objetivo.desenfocado

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